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Gestión Celebrativa

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Desde la Gestión Cultural se reconoce la importancia de las celebraciones culturales colectivas, como son las múltiples fiestas y tradiciones  heredadas que tienen el derecho de ser manifestadas, teniendo siempre presente que la cultura es viva y cambiante debido a las interacciones multiculturales e interculturales de cada territorio. 

La fiesta requiere de procesos previos de organización que generan en los/las participantes momentos de expresión y creación cultural. Si bien los procesos organizativos dependen de los contextos socioculturales y territoriales, el sentido de pertenencia que se genera a través de las convivencias festivas (que demandan tiempo, trabajo y dinero) se  realiza desde la ritualidad y espiritualidad que los/las portadores de cultura priorizan, teniendo como resultado procesos de convivencia, compartencia y bienestar.

En el eje de “Gestión celebrativa” se recibieron un total de 4 proyectos enfocados en la diversidad cultural del Estado de Oaxaca, a través de la mirada de los/las participantes se logró reflejar la relevancia de la celebración comunitaria y urbana, respetando y reconociendo los procesos organizativos que tienen por objetivo trascender y preservar intergeneracionalmente las identidades por medio de la fiesta y el disfrute.

Gestión de la creatividad y la memoria

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La comunidad es creativa, la comunidad busca formas adecuadas a su contexto, su cultura, su gente, lenguaje y modos de expresión, la comunidad tiene diferentes puntos de vista, pero genera unión y respeto entre ellos, supera las adversidades utilizando su creatividad y conocimientos colectivos, sabiendo que es preciso estar conectados.

El eje de gestión de la creatividad y la memoria, hace honor a los procesos comunitarios que resguardan y fortalecen la vida organizativa de las comunidades, entendiendo por comunidad todos aquellos procesos de unión que generan o transmiten ideas o conocimientos colectivos: la representación de la vida, cosmovisión, lenguajes, innovación, economía, emprendimientos, entre otros.

Los proyectos presentados en este eje son 6, con propuestas que tienen que ver con la creatividad, la memoria, procesos artísticos y la importancia de conjugar acciones para el logro de resultados, teniendo como base el conocimiento de sus raíces y el querer hacer conciencia sobre su cultura, apoyándose de distintas herramientas que les permiten conectar con los otros.

Gestión de la inclusión y la equidad

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Es frecuente que las iniciativas culturales sean concebidas para un público "general", y se pretenden inclusivas y abiertas, aunque en realidad aspectos como  ubicación, infraestructura, costo, especialización temática y de lenguaje, entre otros factores, pueden estar desde un principio generando exclusiones. Es difícil que sin reflexión, análisis, crítica y autocrítica estos aspectos sean subsanados. 

Afortunadamente hay gestores culturales que tienen la inteligencia y sensibilidad para poner su mirada y su acción en generar inclusión y en procurar la equidad. Este eje temático no estaba contemplado originalmente en la exposición y su convocatoria, sin embargo fueron los proyectos presentados los que nos dieron la pauta, recordándonos la necesidad de considerar la equidad y la inclusión como parte de la comunalidad. 

Así, en esta sección podremos conocer iniciatias para atender a colonias de la periferia de ciudades con población indígena, otras que buscan visibilizar la participación de las mujeres en actividades productivas o que se aproximan a la perspectiva de género desde la poética, y las que se han enfocado en atender a la población con capacidades diferentes en cuanto a lo visual y lo congnitivo. 

Gestión del Territorio

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El territorio es un componente fundamental para las comunidades de todo tipo:  base en la que se despliega la vida social, de la que recibimos sustento y materias primas y en la que se expresan y nutren las dimensiones estéticas y espirituales.Tomando en cuenta que existen tendencias civilizatorias que conducen hacia su agotamiento y otras que buscan su aprovechamiento sustentable, y la tremenda influencia humana sobre el planeta, la gestión del territorio es central no sólo para las culturas sino para la vida misma.

Desde la perspectiva comunitaria, por supuesto, el territorio tendría que ser contemplado como un bien común no sólo de las generaciones actuales, sino de las del futuro. Y no sólo desde la perspectiva antropocéntrica, sino en el marco del derecho de la vida a existir y a persistir. Un legado, una responsabilidad y una oportunidad, antes que una propiedad.  

Los proyectos de esta sección nos presentan distintas facetas en que los gestores culturales han puesto su mirada y su acción: desde el aprovechamiento agrícola para obtener el sustento hasta la intervención artística de barrios y muros (lo más concreto y lo más sutil); iniciativas en zonas rurales o urbanas; en escenarios de culturas pasadas o que debaten los futuros posibles; en los espacios donde transcurre la vida cotidiana y en aquellos dedicados a un fin específico (el deporte, el esparcimiento); en la interacción entre la huella humana, el paisaje y otras formas de vida.  

Gestión organizacional y de la vida comunal

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Toda acción supone organización. El ámbito cultural no exeptúa esta premisa, por el contrario, la gestión cultural requiere de la participación de los distintos implicados en el hecho cultural, de ellos se requiere diálogo, toma de decisiones y consensos y trabajo, para poder lograr los objetivos que se planteen.

De este modo, las normas, los valores, y acuerdos, son fruto de la organización. En la vida comunal puede ser dificil distinguir lo organizacional de la vida misma, pues esta, muchas veces forma parte intrínseca de la vida cotidiana. 

Esta exposición, alberga 5 propuestas del estado de Oaxaca, de las regiones de la costa, mixteca, cañada y valles centrales, donde podemos observar que acciones sencillas y cotidianas llevan detrás a todo un equipo de personas que se organizan y colaboran entre sí; desde tomar una taza de café, hasta conmemorar la muerte, o construir corredores bioculturales, y retratando la vida comunal a través de la fotografía.